melancolía sobre tus manos largas
desparramé mi vida;mis dulzuras quedaron
a tus manos prendidas;ahora soy un ánfora
de perfumes vacía. Cuánta dulce tortura
quietamente sufrida cuando, picada el alma
de tristeza sombría, sabedora de engaños,
me pasaba los días ¡besando las dos manos
que me ajaban la vida!
De Alfonsina Storni

No hay comentarios:
Publicar un comentario