un temor lacerante
expele hacia mi
tu ausencia.
Voy rasgando la noche
que se desgrana
minuto a minuto sobre mi pecho.
La penumbra es opresiva, asfixiante, inexorable, apelo a tu recuerdo y mis dedos tímidos
como un niño rozan tu alma
y la calma llega
en forma de ti. Siluetas amorfas pretenden confundirme,
pero tu presencia limpia toda chatarra espiritual
que quiere hacerse
lastre en mi vida.
Te veo,
te siento. te toco y una clarinada de luz
reina en los rincones
de mi soledad.
Eres tu, sublime sanacion de mis temores,
eres tu que me traes la vida.-
Jimmy
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