Yo yacía en la nebulosa de
mis sueños, triste, silente,
ansiando levitar
a una realidad inexistente
La praxis del amor fulmino
mis sentimientos lanzando mi amor
a la galaxia de la tristeza
implorando la catarsis
que limpiará las retinas de mi alma
Y llegaste tu, ángel mio embolsada en
un traje de ternura,
y con alas de esperanza
que invitaban a volar
al continente del amor.
Recostados en la
playa del embeleso
con un mar manso
como cómplice paladinesco
nos invadió
el aura del amor puro,
y fuiste mía,
y fui tuyo
Ya no estoy triste
ni silente,
tu elevaste mi vida al altar
donde se conjura el amor eterno.-
James Eldan A.
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