En un mundo frío y agreste
vi reflejados tus ojos celestes,
mi desierto floreció de repente
hilos de oro fueron un aliciente
para regar mi jardín floreciente,
en promesas de amor permanentes.
Vi en el cielo aves viajeras
que llevaban tu nombre donde quiera,
me deje llevar como en un sueño
arranqué de mi corazón desvelos
creí que traías consuelo
a mi ser desgarrado y en duelo
por el pasado de recuerdos desesperados.
Albergué en mi nido
ecos de risas, juegos de niños
guarde de las campanas sonidos,
para alegrar tu llegada querido.
Mil mariposas volaron conmigo
el cielo fue mi destino
nubes doradas de algodon e hilo,
destellos de luna, estrellas
y cometas indicaron el camino
en mendigos de amor nos convertimos
saciados en sueños con los ojos cerrados
en mi boca la sed de deseo desesperado
El perfume de campos sembrados
con flores de pétalos cosechados
en tu cuerpo los he regado
el aroma del campo ha llegado
a mi cama, la de mi enamorado
dulce sonrisa me ha dedicado
vibro al ver cuanto me ha amado
promesas de amor mis ojos lloraron
me reflejo en sus ojos azulados
el es mi amante esperado
susurro de noches por años deseados.
El campo florece, el tiempo ha pasado
todo fue un sueño, te has marchado
de tus ojos me queda solo un recuerdo borrado
y en mi alma destrozada, el corazon marchitado.
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